¿EXISTEN FRACTALES EN LA NATURALEZA?

Formalmente, no existen fractales en la naturaleza. Ya que matemáticamente se definen como conjuntos que cumplen ciertas condiciones, con respecto a su dimensión y forma, tales condiciones son imposibles de cumplir por un objeto del mundo real.

Un ejemplo: El helecho no tiene forma de fractal autosemejante.

Para una hoja de helecho tuviera forma fractal (biólogos, perdón por el término), tendría que cumplir el requisito de la autosemejanza. Tomemos la hoja completa, al compararla con la subhoja encerrada en rojo, vemos que se parecen mucho, y ahora tomemos la subsubhoja encerrada en verde y tambien su apariencia es igual (o casi) a la subhoja y a la hoja completa... Hasta aquí todo va bien, PERO, ¡Este proceso termina! Es un proceso finito ya que no podemos seguir tomando subsubsub... hojitas tan pequeñas como queramos; es aquí donde se rompe con la formalidad matemática del concepto autosemejanza. En la naturaleza solo se observan procesos finitos, y esta es la razón fundamental por la que no hay estructuras fractales en ella.

SIN EMBARGO, hay fractales que visualmente sugieren estructuras de la naturaleza, y es de verdad sorprendente como se asemejan. Tanto es así que hasta se elaboran paisajes para películas a partir de imágenes fractales.

Las siguientes imágenes fueron generadas a base de fractales. Para una muestra interactiva de esto ir a la página *.

   
   
 

 

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